La congelación profunda es otro método para prolongar la durabilidad de los champiñones. Con este método, los champiñones no se escaldan; solo se lavan. Por tanto, el sabor de los champiñones congelados es más fresco que el de los champiñones en conserva. Los champiñones congelados desprenden un poco más de humedad durante la cocción, pero se mantiene en el plato. 

Champi’mer, una planta de producción de champiñones congelados en Kesteren, Países Bajos, congela 65 millones de kilos de champiñones al año. El proceso es totalmente automático: enfriamiento, lavado, corte y cinta transportadora de congelación profunda. Los champiñones se agitan sobre una cinta transportadora a través de un túnel de congelación profunda donde la temperatura es de -40 grados centígrados. La agitación es causada por un fuerte chorro de aire que se aplica a los champiñones cortados para evitar que se adhieran entre sí. En media hora salen del túnel y van a su envase.

Champi'mer

Champiñones congelados
KESTEREN champiñones congelados